Nuestra avellana

Nuestra avellana

Detrás de nuestro enfoque

La avellana es el ingrediente estrella de Ferrero Rocher, tanto por su sabor como por su textura, y le aporta ese crujido inconfundible. Nuestras avellanas proceden principalmente de Chile, Italia, Turquía y Estados Unidos, incluidas nuestras propias granjas, gestionadas por Ferrero Hazelnut Company. En nuestra Carta de la Avellana, manifestamos nuestra ambición de contribuir a una industria de la avellana en la que la producción genere valor para todos. Un sistema en el que los agricultores y las comunidades agrícolas prosperen, se respeten los derechos de los trabajadores y los niños, y se mejore el medio ambiente mediante prácticas agrícolas regenerativas.

Avellanas de origen responsable

Las avellanas son un ingrediente clave en Ferrero Rocher, y estamos comprometidos con ayudar a crear una cadena de suministro de avellanas más sostenible. Solo compramos avellanas a proveedores que han firmado y cumplen nuestro Código de Proveedores, que especifica nuestras normas en materia de derechos humanos y prácticas sociales, protección del medio ambiente y sostenibilidad, y transparencia de los proveedores. También colaboramos con los productores de avellanas para desarrollar y compartir prácticas agrícolas innovadoras y sostenibles. Contamos con nuestras propias granjas agrícolas, situadas en Chile, Georgia y Serbia, donde compartimos buenas prácticas agrícolas y sociales. Una de las áreas en las que nos centramos es en demostrar los beneficios de la agricultura regenerativa, es decir, trabajar con la naturaleza para obtener los mejores resultados, incluyendo la mejora de la salud del suelo y el aumento de la biodiversidad.

Creación de valor en la cadena de suministro de avellanas

A través de nuestra empresa Ferrero Hazelnut Company, apoyamos el cultivo de avellanas trabajando para comprender y demostrar los beneficios de la agricultura regenerativa. Esto significa que nuestro objetivo a largo plazo es promover métodos de cultivo que incluyan la mejora de la salud del suelo, la protección y optimización del uso de los recursos y la mejora de la biodiversidad.

Apoyo a las comunidades dedicadas al cultivo de avellanas

Apoyo a las comunidades dedicadas al cultivo de avellanas

Colaboramos con organizaciones internacionales y nacionales para abordar los retos sociales que se plantean en la cadena de suministro de avellanas. Nuestros proyectos tienen como objetivo mejorar la resiliencia de los agricultores y las comunidades, así como las condiciones de vida y de trabajo de los trabajadores temporeros. Al mismo tiempo, a través de nuestro programa FFV (Ferrero Farming Values) y nuestro equipo de 75 personas, colaboramos con más de 25 000 agricultores en Turquía para implementar buenas prácticas agrícolas y sociales.

Nuestro enfoque de calidad para las avellanas

Garantizar la buena calidad de las avellanas para ofrecer a los consumidores la experiencia única de Ferrero Rocher significa no solo elegir las mejores, sino también saber de dónde proceden y cómo se han cultivado. Tras la cosecha, las avellanas se secan y se limpian, se clasifican por tamaño, se rompen con cuidado y, finalmente, realizamos nuestra selección. Existen más de 300 variedades de avellanas en el mundo, y solo elegimos las mejores para el corazón de nuestro Ferrero Rocher, antes de tostarlas y combinarlas con nuestros otros ingredientes.

Nuestro compromiso con la trazabilidad de las avellanas

Nuestro compromiso con la trazabilidad de las avellanas

Rastrear el origen de nuestras avellanas es fundamental para garantizar una cadena de suministro que genere valor para todos. La única forma de cumplir con nuestros estándares de calidad y sostenibilidad es saber de dónde provienen las materias primas y cómo se produjeron. A partir de 2024 (2023 en el hemisferio norte y 2024 en el hemisferio sur), nuestro nivel de trazabilidad alcanzó el 93,9 % hasta el nivel de la explotación agrícola.